programar en ingeniería civil con calculadora programable

Programar en Ingeniería Civil: la verdad tras 10 años

Hace muchos años, cuando estaba en la universidad, me tocó llevar el curso de Concreto Armado I con quizás el mejor ingeniero de la facultad hasta ese entonces. Su curso era difícil —brutal, para simples alumnos que en su vida habían pisado una obra—, pero lo tomé como una de las enseñanzas más importantes de cara a mi futuro.

Más allá del contenido técnico, ese ingeniero dijo algo que se me quedó grabado: «aprendan a programar». La razón era simple: en el diseño de concreto armado hay procesos iterativos, donde tienes que calcular y recalcular hasta que dos valores se alineen. A mano, eso podía tomarte un par de minutos en el mejor de los casos, o hasta 20 minutos iterando en otros. Su recomendación fue clara: con código, una calculadora podía hacer ese trabajo en segundos, siempre que supieras programar.

Mi primera calculadora programable y el inicio de mi canal de YouTube

código e iteración en cálculos de concreto armado

Ese fue mi primer contacto real con la programación. Mi mamá, con mucho esfuerzo, me compró una calculadora CX CAS de Texas Instruments —excelente interfaz gráfica y, lo más importante, programable—. Ahí empezaron mis primeros programas, iterando procesos de concreto armado, y de ahí nació mi canal de YouTube. Este fue uno de esos primeros videos, y para su momento fue un éxito: era un tema que casi no existía en el YouTube de esa época.

Ese fue, literalmente, el motivo por el que empecé mi canal: programar en ingeniería civil no era un tema que nadie más estuviera cubriendo, y yo tenía algo que mostrar.

Cuando otros se adelantaron (y yo me quedé mirando)

oportunidad de programar en ingeniería civil

Con el tiempo terminé la universidad, empecé a trabajar, y como pasa siempre, las horas libres se volvieron horas de descanso, no de seguir desarrollando programas de ingeniería. Mientras tanto, un compañero sí le metió ganas: creó un programa de análisis estructural que se vendió como pan caliente, porque en ese momento la Texas no tenía nada parecido en el mercado. Entendió el negocio completo, hizo buen marketing, y le fue muy bien.

Yo me quedé mirando desde la tribuna, sabiendo que por no haberle metido más ganas a la programación, otros ya se estaban adelantando en un espacio que yo mismo había ayudado a abrir. Seguí con el canal, ya no solo mostrando programas propios sino también tutoriales de software de terceros, pero esa pregunta nunca se fue del todo: ¿qué hubiera pasado si le hubiera dado prioridad real a programar en ingeniería civil en vez de dejarlo como un proyecto de rato libre?

Programar en ingeniería civil, otra vez, pero esta vez con ayuda

Ese sueño quedó pausado por años, entre falta de tiempo y horarios que nunca alcanzaban. Siempre tuve una idea clara: si algún día volvía a programar en serio, sería en sociedad con un ingeniero de sistemas — yo poniendo el criterio técnico de ingeniería civil, y alguien más resolviendo la parte de código puro.

Ese «socio» terminó siendo una IA. Trabajando con Claude, pude retomar el proyecto desde cero y construir mi propio programa de análisis estructural — lo que hoy es IGEA 2D. No fue magia ni un atajo sin esfuerzo: la IA ayuda, y ayuda mucho, pero solo si sabes exactamente qué pedirle y tienes la base técnica para guiar el proceso. Sin ese criterio de ingeniería que fui construyendo desde el curso de Concreto Armado I, ninguna herramienta me hubiera llevado a un resultado real.

Hoy sigo perfeccionando el software, con la meta de sacarlo al mercado. Acá dejo el video donde cuento cómo se hizo realidad ese sueño que dejé pausado por más de una década. Si algo aprendí de todo este camino, es que programar en ingeniería civil dejó de ser un lujo o un hobby de rato libre — hoy es una herramienta que cualquier ingeniero puede aprovechar, con o sin un compañero de sistemas al lado.

software de análisis estructural creado con IA